Una actividad recurrente dentro de lo que conocemos como mantención de áreas verdes corresponde a las talas y podas en altura. En la zona urbana tienen su origen como una medida de prevención y seguridad que apunta a la reducción de riesgos asociados a la caída de ramas sobre dos metros de altura y/o árboles en mal estado, con problemas fitosanitarios, de forma y/o vigor que por su localización muchas veces pueden presentar un peligro para salud y seguridad de las personas o para la infraestructura existente en un lugar. Asemafor SpA, cuenta con especialistas en la ejecución de estas labores lo que nos ha permitido asegurar el éxito de nuestras intervenciones de este tipo, con un alto estándar de seguridad e higiene en su realización.

Durante el período estival Asemafor SpA. llevó a cabo tres trabajos de tala y poda de altura, los cuales fueron ejecutados cumpliendo con los máximos estándares de seguridad, tanto para nuestros trabajadores como para el entorno inmediato donde ejecutamos las operaciones.

El primero de estos trabajos se realizó en las dependencias de la  Universidad Técnica Federico Santa María de Vitacura. Su ejecución tenía como objetivo el control de crecimiento y seguridad en ramas de Casuarinas (Casuarina equisetifolia), Liquidámbar (Liquidambar styraciflua), Peumo (Criptocaria alba) y Alcornoque (Quercus suber). Debido a la altura de los ejemplares a podar y las dimensiones de las ramas, para la ejecución de esta labor los trabajadores fueron elevados con un brazo articulado a altura variable entre los 7 y 30 m.

Foto 1. Trabajos de poda de altura por medio de brazo articulado. Trabajo ejecutado por Asemafor SpA. en Universidad Técnica Federico Santa María de Vitacura.

 

Por otro lado, en Instituto Teletón de Santiago, se talaron ejemplares de Liquidámbar (L. styraciflua) y Aromo (Acacia Sp) secos. Los cuales se localizaban en un patio interior del Instituto y presentaban un riesgo inminente de desprendimiento de sus ramas muertas o dañadas ante eventuales vientos y temporales de la entrante época invernal. El trabajo se efectuó desde un hall interior, donde se instalaron andamios hasta una altura de 15 m para asegurar el buen pie y acceso de los trabajadores a las zonas de corta. El procedimiento de tala fue ejecutado mediante la descarga gradual del ejemplar.

Foto 2. Trabajador alzado a una altura de 15 m, sobre andamio usando podador de altura. Trabajo ejecutado por Asemafor SpA. en Instituto Teletón de Santiago.

 

Otra de las actividades ejecutadas correspondió a la tala de diversos ejemplares de eucaliptos (Eucalyptus globulus) con una altura variable de 15 a 25 m, en la Universidad Adolfo Ibáñez, sede Viña del Mar. El objetivo de la tala fue la reducción de riesgos de seguridad para la comunidad universitaria y su infraestructura. Los ejemplares presentaban daño en la base de su tronco por ataque de termitas, existiendo un alto riesgo de su desplome durante las labores de corta, ante lo cual se debió ejecutar un procedimiento de tala asistida.

Figura 3. Tala de Eucaliptus globulus. Trabajo ejecutado por Asemafor SpA. en Universidad Adolfo Ibañez, Sede Viña del Mar.

 

Es importante recalcar que las labores de tala y poda en altura requieren de manipuladores hábiles y con experiencia en el uso de las máquinas y herramientas de corte, ya que se deben dirigir los cortes para que éstos caigan dentro de la zona de seguridad. Ante esta condición se deben contemplar todas las medidas de seguridad necesarias para evitar accidentes y reducir sus los riesgos, razón por la cual estas labores son supervisadas en un 100%, resguardando así tanto al personal como el perímetro de seguridad.

Si bien esta labor es factible de realizar en toda época del año, se recomienda tener especial precaución y cuidado ante la ocurrencia de vientos fuertes y temporales, ya que implican el movimiento de las copas de los árboles y por ende aumentan el riesgo de caída sin control y dificultan las labores de corte.

 

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